¿Podemos importar el modelo de Formación Profesional dual alemán?

“Hijo, ¿qué vas a estudiar? No lo sé máma, no estoy seguro. Me gustan los coches. Igual una FP, ¿no? Carlos, hijo, estudia Bachiller y luego ve a la Universidad. Tienes buenas notas, eso es sólo para los que no se les dan bien los estudios”. Esta conversación ficticia era muy usual hace unos años en nuestro país cuando la Formación Profesional no gozaba del prestigio de los estudios universitarios. Aunque todavía hay reticencias a tratar a la FP de igual a igual, lo cierto es que la Formación Profesional comienza a ser vista como una alternativa a tener en cuenta, incluso por quienes ya han terminado sus estudios universitarios, al suponer una importante vía de acceso al mercado laboral.
De hecho, en un reciente informe, la OCDE estimaba que en 2020 dos tercios del crecimiento del empleo lo ocuparían titulados en Formación Profesional. Por eso, aunque calificaba de “encomiables” las reformas llevadas a cabo por el Gobierno en esta materia, consideraba que todavía eran pocos los estudiantes que optaban por la FP en España. En concreto, mientras el 25% de los jóvenes entre 15 y 19 años de los países que integran esta organización estudian Formación Profesional, en España esta cifra se reduce al 13%, ya que casi asi la mitad del alumnado de esa edad (un 47%) estudia Bachillerato frente al 35% de la OCDE.
Si bien es cierto que aún queda mucho camino por recorrer para igualarnos a países como Alemania, Austria o Dinamarca donde la FP goza de gran prestigio, el año pasado cerca de 800.000 alumnos eligieron esta vía y más de 15.000 se decantaron por la modalidad dual, que se realiza en alternancia entre el centro educativo y la empresa.

Crecimiento de la FP dual en España

Pese a llevar apenas cuatro años funcionando en nuestro país, la FP dual ha experimentado un importante crecimiento desde 2012, cuando se establecieron las bases de este sistema. Así, se ha pasado de 4.292 alumnos matriculados en el curso 2012-2013 a 15.304 el año pasado; de 173 centros formativos a 789, y de 513 empresas participantes a 5.665. Unas cifras esperanzadoras pero que nos sitúan aún lejos de países como Alemania, donde el 53,4% de los jóvenes cursa al término de su etapa escolar una de las 350 carreras de la FP dual.
Con una de las mayores tasas de paro juvenil de la Unión Europea (47,5%, según datos de Eurostat) y un 22,8% de ‘ninis’ (jóvenes que ni estudian ni trabajan), la FP dual ha sido vista por muchos expertos como la gran oportunidad para reducir el desempleo entre los jóvenes menores de 25 años. Y Alemania, con apenas un 7% de desempleo juvenil, se ha convertido en el referente a seguir. Pero, ¿es extrapolable el modelo germano a España o las características peculiares de nuestra economía hacen que esto sea inviable?

Dificultades para imitar el modelo alemán

“Extrapolar el modelo tal cual es complicado porque Alemania tiene empresas más grandes que España y más tejido industrial”, explica Valentín Bote, director deRandstad Research. “En España el 99% del tejido empresarial son pymes, y hay muchas microempresas a las que les resulta muy complicado, por ejemplo, disponer de formadores en el centro de trabajo o cumplir de terminados protocolos”.
Conscientes de que el tejido empresarial español tiene unas peculiaridades que lo hacen diferente al de otros países europeos, desde la Fundación Bertelsmann han puesto en marcha una alianza para impulsar la FP dual en España, mediante la creación de estructuras cooperativas entre grandes compañías, que ya tengan implantado un sistema de aprendizaje dual, y las pequeñas y medianas empresas. De este modo, las compañías de mayor tamaño actúan como mentoras de aquellas otras que están interesadas en el proyecto, pero que por sus características financieras tienen dificultades.”
No podemos ni debemos exportar el modelo alemán a España tal cual, más bien todo lo contrario. Cada país ha de ser capaz de diseñar su propio sistema, aquel que mejor se adapte a las características e idiosincrasia de cada territorio”, subrayaIgnacio de Benito, responsable de proyecto en la Fundación Bertelsmann.

Competencias transferidas

Pero no sólo nuestro particular tejido empresarial hace difícil que podamos importar el modelo alemán, la transferencia de las competencias en el ámbito de la FP dual a las Comunidades Autónomas también complica que se pueda emular el sistema germano. “Resulta muy difícil poner de acuerdo a 17 CCAA”, sostieneJuan Carlos Tejeda, director gerente de CEOE Formación. Por eso, en España no hay un único modelo de FP dual sino 17 distintos.
Con elevados índices de inserción laboral y con una alta participación entre los jóvenes y las empresas germanas, no resulta difícil entender por qué el modelo alemán de FP dual ha tratado de ser imitado por numerosos países de nuestro entorno. «Lo mejor, sin duda, es que la formación que adquiere el alumno es eminentemente práctica y muy vinculada a las necesidades reales de las empresas. Y, además, permite que se cotice a la Seguridad Social desde edades tempranas , apunta Tejeda. “Sin duda, lo que más destacaría”, añade Alfonso Luengo, director gerente de la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo, “es su arraigo social y su conexión nuclear con el sistema productivo”.
La FP dual alemana goza de una larga tradición. Sin embargo, en los últimos años está perdiendo estudiantes en favor de la Universidad. Si antes, un 75% de los jóvenes optaba por la FP y un 25% por los estudios universitarios. Hoy, se reparten casi al 50%. “Algunos oficios tienen una imagen negativa y no interesan a los jóvenes que piensan que ofrecen peores sueldos y largas jornadas. Además, los padres les animan a que vayan a la Universidad porque se les van a abrir más puertas. Si esto sigue así, en un futuro podríamos tener un grave problema de desempleo en el país”, explica Rose Köpf-Schuler, jefa de unidad de Formación Profesional del Ministerio de Economía de Baden-Wurtemberg.

Posibles abusos

Pese a que gracias a este sistema, el porcentaje de jóvenes sin profesión o plaza de formación es relativamente bajo en Alemania, todo no es de color rosa. “Es cierto que su modelo presenta una regulación clara sobre el papel de cada agente que interviene en el sistema y, además, hay una cultura laboral en la que los jóvenes que se insertan por esta vía son razonablemente reconocidos”, sostiene Gema Torres, del área de Formación de CCOO, pero “los mecanismos y los recursos para controlar que se cumplen los requisitos de formación en todas las empresas son débiles. No resulta difícil intuir que en los sectores con menor presencia sindical, con empresas pequeñas o en el sector servicios se pueden producir situaciones de abuso”. Una opinión que comparte Ignacio de Benito: “Algunas empresas están haciendo un mal uso de esta modalidad de aprendizaje, recurriendo a los aprendices para sustituir a personal de estructura”
.Además, añade Torres, “el hecho de que sean las empresas las que seleccionan a los estudiantes produce discriminación en el acceso a la formación”. En Alemania son las compañías las que publican sus vacantes, y los interesados en cursar una modalidad dual tienen que presentar a éstas sus candidaturas para obtener un contrato que les permita comenzar la formación. El firmar un contrato laboral pleno de derechos que les permite cobrar desde el primer año, cuando pasan más tiempo en la escuela profesional que en la empresa, resulta un gran atractivo para los jóvenes y permite reducir de forma considerable las tasas de abandono escolar.

Desempleo juvenil

Pero, ¿realmente contribuye a reducir el paro juvenil? “Las tasas de inserción laboral en torno al 50% nos hacen pensar que su implantación podría reducir el desempleo juvenil, pero siempre y cuando esas prácticas no supongan, en ningún caso, la merma de derechos laborales y económicos de los aprendices”, apuntaSebastián Pacheco, secretario de Formación de UGT.
Para lograrlo, asegura María Tosca, subdirectora de Competitividad de la Cámara de Comercio de España, “es necesario que los jóvenes perciban la FP dual como una alternativa atractiva en su formación. Y, además, que las empresas se den cuenta de las ventajas que supone incorporar personal altamente cualificado y eficiente porque conoce de primera mano el proceso productivo”.
Paso a paso, parece que la FP dual se está asentando en España, aunque para terminar de despegar haría falta, en opinión de Alfonso Luengo, director gerente de la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo,”animar fiscalmente a las empresas, que son las financiadoras del sistema, así como cambiar la percepción social y el prestigio de la FP en su conjunto y convencer a los empresarios de que el sistema de maestría es rentable a medio y largo plazo, pues permite retener el talento y la identificación de los trabajadores con los valores de la empresa”.
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